18 de julio de 2009

Sabía que debía regresar a casa, pero era incapaz. Le encantaba esa sensación del viento rozando su cara y jugando con su pelo.
El día estaba claro a pesar de alguna nube que se paseaba por allí. Olía a pureza, a fresca menta y hierbabuena.
Se incorporó y comenzó a andar descalza sobre la hierba aún húmeda.
Amaba ese sitio, y le amaba a él.
Estaba sentado en el porche de la casa y le saludaba con la mano.
Allí todo era genial, como otro mundo a parte, donde sólo ellos estaban, donde crear un lugar para los dos.


3 comentarios:

PinKbutTerflY dijo...

Hola! Gracias por pasar por mi blogg!

Para agregar lo que me pediste sólo tenés que ir a "Personalizar" en la parte de arriba y tipear en "Editar" en el cuadro de "Entredas del Blogg" ahí te van a parecer varias opciones para editar tu entrada y en una de ellas se encuentra la que vos querés. Podés poner las palabras que quieras.

Un abrazO.

La drogadicta de Trafalgar Square. dijo...

Una de mis pasiones es el viento :) Así que yo llegaría tarde a casa, seguro.

El Beso de Cassandra es una historia contínua, por eso no todas las partes son dinámicas, con diálogo y acción. También hay descripciones y planteamiento. Gracias de todas formas :)
Un beso Laura.

Ela dijo...

nada mejor que caminar descalza y pensar en el

muy lindo
besos