3 de enero de 2009


La Felicidad es tan relativa ... La encontramos en situaciones y lugares tan dispares entre ellos que da risa pensar que a veces basta con un simple abrazo y otras necesitamos miles y miles de cosas y aún así no nos basta, seguimos vacíos por dentro. Esto sucede cuando estamos acostumbrados, sí, cuando nos acostumbramos a que las cosas vayan bien, y siempre queremos más, entonces cuando una pequeña pieza falla en nuestra rutina nos quejamos, nos hundimos en la tristeza y nos volvemos sumisos ante la falta de algo innecesario, que alguien había puesto ahí hace años y ahora somos incapaces de vivir sin ello. Por eso yo te digo, prescinde, de las cosas materiales, de todo aquello que puedas evitar o simplemente valora lo realmente importante, porque lo que nos llena de vida el corazón son los sentimientos, y no la cartilla del banco a rebosar, ni las prendas de marca de última tendencia, ni todos esos caprichos que compramos año tras año y que acaban por amontonarse en un armario olvidado.

1 comentario:

/h dijo...

Generalizaría más. Los estados de ánimo son tan relativos...



Bonito texto.


Un beso :)