13 de agosto de 2009

Retazos de mi novela

No podía dormir. Eran las cinco de la mañana y apenas había pegado ojo. Se revolvía entre las sábanas reflexionando sobre si había tomado la elección correcta. Ricardo, ajeno a todas sus dudas, se encontraba dormido al lado de ella. Se giró para mirarle de cerca. No podía creerlo, iba a marcharse a Alemania con aquel hombre que ahora dormía placidamente en su cama.
Parecía algo tan arriesgado e impulsivo. Y hacía mucho tiempo que Silvia no sentía nada de eso. Había dejado de hacer cualquier cosa que no estuviese planificada, se había hecho mayor antes de lo pensado. Por eso, la sola idea de abandonar el país con su ‘amante’ como en una película de Hollywood, hacía que su futuro pareciera más excitante y maravilloso que en los últimos cinco años.



De pronto sonó el móvil de Ricardo. A pesar del ruido escandaloso que había producido, éste no se despertó.
Decidió mirar, por si acaso era una urgencia o algo importante, claro está. Lo cogió y vio un mensaje de una chica que no conocía. Una tal Juliette.
La intriga y curiosidad sana se habían desvanecido dejando paso a cierta sospecha.
¿Juliette? Ricardo jamás la había hablado de ella. Intentó tranquilizarse pensando que quizás fuera una prima o algún pariente lejano que necesitaba de él, o simplemente una buena amiga. Una buena amiga que le llama a las cinco de la mañana desesperada por sus besos y sus...
‘¡Basta! No seas paranoica’ se tuvo que decir así misma para no empezar a arrepentirse antes de lo previsto de su elección de pasar en Alemania los siguientes seis meses.

4 comentarios:

Elianne dijo...

Me ha pasado tantas veces el no poder dormir y quedar reflexionando horas y horas...

Violetcarsons.

Ela dijo...

ouch!!
alguien querra una explicacion...

besos

La drogadicta de Trafalgar Square. dijo...

Pero ¿por qué no lee el mensaje? ¡A mí me comerían viva los celos!

Dara Scully dijo...

¿Y lo leyó?



miau
curioso